En Londres las propinas son “casi obligatorias”. Y digo “casi” porque los españoles no entendemos que una propina pueda ser obligatoria. En España las propinas se dan voluntariamente, en función del trato recibido, del poder adquisitivo, del importe de la factura etc. Allí no es así, se da por hecho que es lo estipulado y que en caso de no estar incluída en el servicio, hay que pagarla aparte.

En Londres te mirarán muy mal si no dejas la propina establecida que es la siguiente:

Para Bares, Cafés y Restaurantes en los que se te sirva en la mesa entre un 10-15 %. Evidentemente se deja menor proporción si la consumición ha sido sólo un café que si ha sido un plato combinado.

Es frecuente que los establecimientos sumen una cantidad adicional en concepto de propina y si no lo hacen, por supuesto esperan que la des tú (excepto si el servicio ha sido malo).  Esta costumbre se justifica porque dicen que los sueldos son bajos. Es legal pero también deben advertirlo claramente.

No se suele  dejar propina cuando se toma algo en la barra de un bar,  aunque los camareros lo agradecen y lo intentan  dando la vuelta en plato.

Para los guías turísticos también es habitual darles el famoso 10%  que suelen pedir,  pero es totalmente voluntario el hacerlo o no.

Para Taxis negros un 10% (se suele también redondear hasta la siguiente libra).